
De años viajando, vendiendo y eligiendo.
De una historia que comenzó entre las calles y ferias de Madrid,
y de una forma muy personal de mirar la joyería.
Con el tiempo llegaron los primeros espacios propios:
Cuerpo y Alma,
en Majadahonda y Villanueva de la Cañada.
Después llegaron los viajes a Asia,
la búsqueda de nuevas colecciones
y una forma de elegir cada pieza
con identidad y sensibilidad.
Hoy, Amante continúa en familia,
manteniendo viva una forma de mirar, viajar
y elegir cada pieza con el tiempo que merece.